Lo viejo funciona
Una de las grandes diferencias entre lo viejo y lo nuevo es su comprobación, mientras lo viejo ya fue comprobado, lo nuevo esta aun por comprobarse. Por eso muchísimas veces tendemos a quedarnos en lo viejo, porque hemos comprobado que funciona, no hay duda, no hay incertidumbre.
Lo nuevo parece llegar cada vez más rápido, si miramos
para atrás en estos últimos seis años vivimos cambios enormes, significativos y
súper movilizantes. En el 2020 vivimos una pandemia que trajo cambios
obligatorios, cosas que parecían estar gestándose poco a poco, de repente tuvieron
que salir a la cancha y empezar a jugar en primera. La tecnología estaba, pero
la humanidad daba pasos dentro de sus propias posibilidades, ni rápido ni
lento, a su tiempo. Pero el contexto obligo a acelerar procesos, la utilización
de esa tecnología fue sumamente necesaria en lugares donde antes no lo era. Educación,
ocio, salud, economía, trabajo, todo se vio atravesado por la implementación de
actualizaciones tecnológicas claras y obligatorias. Las formas que hasta ese
momento eran las comunes, desaparecieron, todos tuvimos que adecuarnos a las
nuevas formas. Desde un recién nacido que muchos tuvieron que conocer por video
llamada, hasta un anciano que tenía que pedir sus recetas médicas por WhatsApp
o video llamada. La vida dejo de ser lo que era.
Lo que resulto llamativo de este momento fue cuando las
condiciones empezaron a mejorar y las personas pudieron volver a interactuar. Obvio
que muchas de las formas nuevas ganaron lugar y quedaron establecidas, pero
muchas personas se vieron totalmente tentadas por volver a las viejas formas
aun teniendo la chance de hacerlo de otra manera. En Suipacha hay un solo
banco, por lo tanto, ir al banco siempre es un poco engorroso, más allá de ser
un pueblo chico, el banco suele tener siempre gente en espera. Cuando la
pandemia empezaba a aflojar y el banco volvió a abrir cualquiera hubiese
pensado que el banco estaría libre o desierto, todos habíamos aprendido a hacer
todo lo referido al banco por medios tecnológicos, pero oh sorpresa, muy por el
contrario, a penas el banco abrió sus puertas, las filas volvieron a ser
numerosas. ¿lo nuevo no funcionaba? Si claro que funcionaba, muchas veces más rápido
y más fácil, pero no alcanzaba con eso para sustituir completamente formas
viejas.
Algo similar me paso con el mate, todos los que gustamos
de tomar mates nos habíamos acostumbrado a tener cada uno el suyo, compartir
una ronda, compartir un espacio dentro de lo posible, pero cada uno con su
propio mate. Cuando los miedos empezaron a bajar, cuando la pandemia empezó a
diluirse, yo creí que esa nueva forma de tomar mate iba a quedar, pero no. Hace
unos 20 días, caminando por la playa en Buzios vi a un chico solo, con una
reposera y un mate. Me acerque a charlar porque deduje que era argentino y en
los 10 o 15 minutos que estuvimos charlando me convido mate, que claramente
acepte. Seis años después de la única pandemia mundial que me tocó vivir estaba
compartiendo mate con un completo desconocido.
El temor por lo que viene siempre es injusto, porque lo
que viene no lo conocemos nunca. Hay muchísimos casos de personas que se
dedican a ser previsiones, desde videntes que aseguran saber el futuro, hasta
grandes estudiosos que hacen análisis del pasado, del presente y así creen
saber que pasara mañana. Nos acostumbramos mucho a esto, miramos el clima extendido
a 7 o 10 días, compramos en cuotas a pagar en 6 o 12 meses, nos comprometemos
con amigos a comer el sábado que viene o en ir de viaje el próximo finde largo.
Jugamos con la constante idea de confiar o saber que va a pasar, pero a la vez
cuando realmente frenamos a pensar en el futuro y nos topamos con la
imposibilidad de conocerlo, nos mata la ansiedad, el temor, la incertidumbre. Tal
vez por eso jugamos a saber que va a pasar o tomamos compromisos a mediano o
largo plazo, para negar lo incontrolable y desconocido del futuro.
Los avances tecnológicos a mí me parecen cada vez más grandes
y rápidos, de repente existe algo como la Inteligencia Artificial, yo nunca me
lo hubiese imaginado. Y la pregunta es siempre la misma “¿hacia dónde estamos
yendo?” No sé si alguien puede responder de manera certera esta pregunta y si
puede alguien hacerlo, no sé si podremos confiar en su respuesta porque el
futuro es desconocido. Lo que podemos pensar como factor recurrente en la
historia de la humanidad, es la presencia humana. Desde seres primitivos hasta
la actualidad, la vida humana estuvo atravesada siempre por seres humanos. Para
quienes descubrieron el fuego o para quienes crearon la Inteligencia Artificial,
la responsabilidad siempre fue y será la misma, dar lugar a cada avance como
beneficios para la humanidad y dejar de lado o limitar cualquier chance de mal
uso o de uso que ponga en riesgo o dañe a la misma humanidad. ¿De quién depende
esto? De la propia humanidad.
¿Qué es lo más viejo que tiene la humanidad? Lo humano, la
comunidad, el crecimiento social compartido. A lo largo de la historia el
factor determinante en el cuidado y crecimiento de la especie humana siempre se
basó en la condición humana. Somos jueces y parte, somos protagonistas. Cada avance,
cada cambio, cada movimiento nos pone nuevamente en ese lugar y nos genera
nuevamente incertidumbre, miedos, ansiedades. Pero llámenme optimista, confió
que siempre habrá un humano abrazando a otro humano, ayudando, acompañando,
riendo. Eso es lo viejo, lo clásico, lo que funciono, funciona y siempre
funcionara. Somos lo viejo que funciona.



Siento que lo viejo guarda un montón de información, es eso que nos topamos, lo vemos, lo compartimos y nos trae recuerdos, significados, historia, de alguna manera pone nuestros pies y nuestro corazón en eso que forma parte de nosotros. Pero me gusta eso que planteas, de ser optimista, de que siempre va a haber un abrazo, un alguien ayudando, de alguna manera pareciera que esa tecnología o avances pusieron "frio" o distorsionan algunas formas de relacionarnos. El acercamiento está, ¿Pero de la forma que realmente se logra comunicarnos? ¿Como moldea a la comunicación, la forma de mostranos, o de ver y conocer a otros esos avances?
ResponderBorrarEn lo personal, extraño que antes con los vínculos cercanos, había conexión verdadera, eso también se busca, pero se vive en una inmediatez un tanto peligrosa o distante al menos.
Comparto y enciende la chispa, el retroalimentar en tu palabras, que lo compartido en ese mate, ese abrazo y esa entrega a charlar con un desconocido,van a seguir acompañándonos.